Cuatro variedades. Las cuatro, extraordinarias.
Seleccionadas, trabajadas todo el año y recogidas solo cuando están en su punto. Aquí no hay fruta de relleno: cada variedad tiene su momento y su razón de estar
Cultivo planificado, no improvisado
Cada tarea tiene su momento: poda en invierno, nutrición en primavera, protección en verano. Trabajamos el campo los 365 días para que el fruto de temporada sea exactamente lo que esperas. Sin atajos.
Tecnología al servicio de la tierra
Volamos el campo con dron para detectar plagas tempranas, identificar árboles con estrés hídrico y actuar antes de que el problema llegue al fruto. Tradición con ojos nuevos.
Venta directa, sin intermediarios
Nada de cámaras frigoríficas ni almacenes intermedios. Nos escribes, recogemos y te preparamos la malla. Así de directo, así de fresco.
La primera en llegar y la primera en conquistarte
Mandarina Oronul
Abre la temporada con fuerza: dulce, aromática y con una piel tan fina que se pela con los dedos en segundos.
Perfecta para los niños, para llevar al trabajo o para comerte tres seguidas sin darte cuenta.
Cuando la pruebas, entiendes por qué la elegimos.
La mandarina que se queda en tu memoria
Mandarina Clemenvilla
Más intensa, más aromática, con un equilibrio entre dulce y ácido que la hace adictiva.
Tiene presencia en boca de verdad: la muerdes y el sabor se queda.
Para quienes buscan algo más que una mandarina fácil. Esta tiene personalidad.
La naranja que lo hace todo bien.
Naranja Lane Late
Buen calibre, piel lisa y una cantidad de zumo que sorprende. Perfecta para exprimir por la mañana o comer en gajos después de comer.
Firme, jugosa y con ese sabor intenso que solo tiene una naranja recién cogida del árbol. La favorita de quienes quieren calidad sin complicarse.
Para quienes saben esperar lo bueno
Naranja Chislett
Llega cuando la temporada parece acabada y demuestra que lo mejor se hace esperar.
Piel gruesa y resistente, sabor profundo y un punto de madurez que solo da el tiempo.
Si ya has probado nuestras Lane Late y quieres ir un paso más allá, la Chislett no defrauda.